Cuando todavía intento asimilar lo temazo que es "Believe" (a día de hoy lo sigo considerando de lo mejor del año), van Mumford & Sons y estrenan dos temas del esperadísimo Wilder Mind. Los he escuchado como treinta veces cada uno -y aumentando- en los últimos cuatro días, ¡y adicto es poco!
El primero es "The Wolf", en el que se confirma de una vez por todas que la banda ha cambiado de dirección definitivamente. La voz de Marcus no puede sonar mejor y te da unas inevitables ganas mover la cabeza tras ese largo "longed for". Es más rock que "Believe", pero manteniene la misma esencia.
Por otro lado, el tercer corte promocional del álbum está a otro nivel: no supera la calidad de la niña de mis ojos, pero casi. "Snake Eyes" se estrenó hace solo unos días pero se ha consolidado como otra de mis favoritas. Puede que se deba a que siga la misma fórmula que "Believe", con un ritmo progresivo y una intensidad y pasión que jamás he visto en una banda, pero no importa cuantas veces lo repitan: la manera en la que logran transmitir el sentimiento de vacío al principio y la construcción de suave-a-fuerte en el instrumental me va a ganar siempre.
¿Os podéis creer que me estoy quedando sin uñas? La espera a que se publique Wilder Mind el 4 de mayo se me está haciendo eterna, ¡y no puedo dejar de mordérmelas! Si no la cagan mucho y el sonido del disco no se desvía mucho de los tres temas disponibles, podemos estar ante el mejor disco del año (que no el más vendido, ya que la promoción está siendo caótica: ninguno de los tres temas cuenta con vídeo oficial todavía...).
¿Os gusta el cambio de sonido de Mumford & Sons? ¿Cuál es vuestro single favorito? ¿"Believe", "The Wolf" o "Snake Eyes"?
Tras poner el listón altísimo al editar uno de los mejores álbumes de la década, Marina decide abandonar el pop comercial de Electra Heart y descartar cualquier tipo de colaboración con los productores de moda: su tercer trabajo ha sido compuesto y escrito exclusivamente por ella -aunque en la producción se ha apoyado en David Kosten (algo por lo que debería ganar un GRAMMY, ¿verdad, Beck?)-, con el que ha vuelto a su sonido indie-pop tan característico, presentándose como el sucesor real de The Family Jewels. ¿Está loca o es un genio? Os daré una pista: el álbum es maravilloso de principio a fin.
La voz de Marina Diamandis es única, eso es un hecho, pero en este LP no ha hecho sino reiterar lo bien que esta se adapta a diferentes géneros: bien te clava un baladón como "Happy" o "Weeds", como te presenta una maravilla synth-pop ("Blue"), un temazo pop-rock ("Forget"), una joya minimalista como lo es "Solitaire" o un tributo a la música disco ("Froot"). Su voz es realmente especial y eso es lo que la convierte en una de las mejores intérpretes pop de la actualidad. Lástima que hoy en día calidad y éxito no sean sinónimos...
Y a día de hoy os preguntaréis a qué viene el título de "FROOT". Bueno, es una manera "guay" de denominar a la fruta en inglés (y dicho esto seguiréis igual). Mi teoría es que la intérprete de "Oh No!" ha desarrollado un concepto en base al orden del tracklist del disco: la historia de la madurez de una vida como si esta se tratase de una fruta. Puede que no lo hayáis entendido así de primeras, así que permitid que me explique: el disco se abre con "Happy", una balada íntima en donde se expresa la búsqueda de la felicidad y el hallazgo del amor, el deseo más básico y que todos ansiamos desde que nacemos: el ser felices. Después la cosa se tuerce con el tema que titula al álbum: "Froot" lo que busca en cambio es la fama, la aceptación y el reconocimiento de su trabajo (que no lo digo yo, lo dice su letra).
El desamor es el siguiente tema en caer en las siguientes canciones: el egoísmo injustificado de querer "probar" a otras personas de "I'm A Ruin", la necesidad de volver a tener amor en "Blue" y la asimilación de su errores con "Forget".
Prosigue con "Gold", en donde acepta que el dinero no lo es todo en su vida. Y con ello también rechaza la fama que antes buscaba en "Froot". Por otro lado, con "Can't Pin Me Down" se reafirma a sí misma como una artista única que no puede ser manipulada por nadie (con esta letra rompe con la sumisión a la que se enfrentó durante la grabación de Electra Heart, a la que no volverá a someterse), con "Solitarie" abraza la soledad, el ser introvertido y único, mientras que con "Better Than That" lanza una serie de puyas a una compañera suya que levantaba hombres como el viento levanta faldas.
En la recta final del disco nos encontramos tres temas clave: "Weeds", "Savages" e "Immortal". El primero, de todos los temas relacionados con el amor, es el que lo trata de manera mas compleja: habla del resquicio que a todos se nos planta en el corazón tras acabar una relación, que tarde o temprano vuelve a florecer. "Savages", sin embargo (uno de mis favoritos), sigue la misma línea reivindicativa de "Sex Yeah", solo que aquí acusa a los humanos de ser crueles por naturaleza. Finalmente, el álbum se cierra con el deseo de no perecer, ya que, tras tanta experiencia y sabiduría obtenida con los años, ¿quién desea perderla por la limitación del cuerpo?
¿Recordáis cuando antes he dicho que el disco es una metáfora en la que la vida es representada como una fruta? Bueno, pues aquí la explicación: con la primera canción se representa la inocencia de una vida recién nacida, de una fruta que comienza a crecer, y con el paso de las distintas letras, vemos cómo esta va alcanzando la madurez con temas cada vez más complejos, hasta que finalmente trata el más enrevesado de todos ellos: la muerte(la putrefacción de la fruta). Todo metáforas.
Dejando de lado todo su simbolismo, creo que Marina ha forjado un álbum genial que, si bien no llega al nivel de su obra maestra Electra Heart, poco tiene que envidiarle.
Hacía ya cosa de 4 años que Kelly Clarkson no nos deleitaba con un álbum de estudio, y la espera se ha hecho eterna, ya que puso el listón altísimo después de que ganase el tercer GRAMMY de su carrera con su anterior LP Stronger.
¿Está Piece By Piece al nivel de Stronger? Pues probablemente, porque no ha arriesgado demasiado en él y ha reciclado bastante el sonido de su anterior trabajo (además de repetir con Greg Kurstin, productor de "Stronger (What Doesn't Kill You)", su mayor éxito hasta la fecha).
Dicho "reciclaje" se puede notar en temas como "Heartbeat Song", "Dance With Me", "War Paint", "Bad Reputation" (muy Demi Lovato, por cierto) y la ochentera "Nostalgic", los cuales colarían perfectamente como cortes pop del álbum estrenado en 2011. Pero ojo, que con esto no quiero decir que sean malos temas, ¡ni mucho menos! La verdad es que son bastante pegadizos, y el vozarrón de Kelly suena de fábula en ellos (sobretodo en el último); pero sí que son de lo más impersonal que nos podemos encontrar en el disco.
Algo de innovación sí que encontramos en temas como "Take You High", que empieza con una magistral orquesta de cuerdas a la que se le une una distorsionada voz electrónica en el estribillo. He de reconocer que en un principio me horrorizaba bastante, pero gana con las escuchas, os lo aseguro.
Y, ¿qué sería de un disco pop sin su baladita de turno y sus canciones compuestas por Sia? Porque, sí, amigos, Kelly también se ha subido al carro al que toda popstar se apunta desde que la moda comenzase en 2012 con Rihanna.
Los temas a los que australiana ha metido mano son bastante destacables: "Let Your Tears Fall" e "Invincible". La primera tiene una producción más suave, y una letra bastante entrañable; mientras que el que en un principio iba a ser un dueto Clarkson-Sia (fue cancelado debido a la discográfica de ambas, pero por lo menos podemos escuchar la voz de la intérprete de "Elastic Heart" en los coros) desprende un olor a single por los cuatro costados: TEMAZO. Este baladón a medio tiempo es irresistible y todo un candidato a ser uno de los mejores temas del año, además de que explota la voz de la compositora de "Behind These Hazel Eyes" como ninguna otra canción: en él alcanza unos agudos impresionantes.
Pero las composiciones que más me marcan con su letra son "Someone", "Tightrope", "Piece By Piece" y "Good Goes The Bye", sobretodo estas dos últimas. El tema que le da título al disco es la continuación lógica de "Because Of You", y en él admite que ha recuperado la fe en los hombres -perdida tras el abandono de su padre- al conocer a su actual marido y padre de su hija. Echadle un vistazo a la letra, porque es conmovedora.
Y la canción que cierra el disco es el tema perfecto para escuchar tras una ruptura. "Good Goes The Bye" es el broche perfecto para uno de los mejores discos de la carrera de la cantante de Texas y mi segundo tema favorito del álbum.
Sin embargo hay cortes que hacen que álbum cojeé, como el insípido e intento fallido de reivindicación "I Had A Dream" o el algo soso "Run Run Run" con John Legend. Pero dejándolos de lado, nos encontramos con el mejor álbum de la carrera de Kelly Clarkson (solo por detrás del imprescindible e icónico Breakaway), ya que letra por letra, sonido por sonido, las piezas han encajado y han constituido uno de los mejores álbumes del año.
Imprescindibles: "Invincible", "Good Goes The Bye", "Someone", "Piece By Piece".
Cuando parece que lo hemos escuchado todo, van y se nos plantan en la escena musical un montón de nuevos talentos de talentos, ¡y vienen pisando fuerte! Y esta vez no es ningún grupo o la cantante pop de turno, sino el guapérrimo artista country que llevas mirando más de media hora con la baba caída.
Se llama Sam Hunt y tiene todo lo necesario para ser la próxima sensación country: tiene talento, una voz preciosa con un acento americano profundo y buenas letras, compuestas por él mismo, por supuesto. Pero sobretodo tiene el físico adecuado para convertirse en una estrella del género favorito de los yankees, puesto que para triunfar en este mundillo uno debe de estar bueno o gordo (buscad "male country stars" en Google y me contáis).
Y ahora os preguntaréis de donde ha salido este pedazo de artista. Pues antes de probar suerte en la música tenía más que claro que su vida iba a estar dedicada al fútbol americano, pero debido a una lesión durante un partido en 2006 tuvo que aparcar su sueño de convertirse en un deportista profesional. Por lo que centró todas sus energías en otra de sus pasiones: la música country. Así que comenzó como letrista y cedió sus composiciones a otras estrellas del género que convertieron sus letras en éxitos. El muchacho comenzó a ganarse cierta fama hasta que finalmente consiguió un ASCAP (como una especie de GRAMMY para compositores) con él que consiguió que una discográfica fichase por él.
Lo que nos lleva hasta hoy, día en el que ya ha publicado un álbum de estudio y editado un par de singles de los cuales ha despechado más de millón y medio de copias (que se dice pronto).
Os recomiendo encarecidamente que le dediquéis unos minutos a su maravilloso disco Montevallo(se hace corto, no dura más de 40 min), pero sobretodo a "Leave The Night On", "House Party" y "Ex To See", que son mis favoritas.
Yo a Sam lo veo capaz de arrasar con el vacío que Taylor Swift ha dejado en el country, ¿y vosotros?
ACTUALIZACIÓN: al día de dedicarle una entrada, Sam ha publicado el vídeo de su segundo single "Take Your Time" (para quien no lo sepa, los dos estamos aliados para darle reconocimiento internacional a su música). Se trata de un corte country con toques R&B dispuesto a derretir el corazón a más de una/o. No es de mis favoritas, pero gracias a ella ha entrado en el top 15 americano por primera vez. ¡Llegarás lejos, Sam!
Llevo queriendo dedicarles una entrada a las One Direction femeninas desde que estrenasen allá por julio su primer single oficial "Bo$$", pero, ¿qué mejor momento para presentarlas que en la semana en la que publican su álbum debut?
Para empezar, la razón por la que la gente las denominan las One Direction femeninas no es porque también un quinteto, no. ¡Sino porque la historia de ambos grupos es completamente idéntica! Los integrantes de tanto 1D como de 5H participaron en X Factor de manera individual, fueron expulsados y después los jueces les pidieron que se aliasen los/las 5 para formar un grupo con el que poder continuar en el concurso. Fueron arrasando a medida que las finales llegaban, pero finalmente se quedaron a las puertas siendo eliminados en tercera posición. ¡Los dos grupos acabaron en 3er puesto! ¿Coincidencia? Pues es demasiada casualidad, la verdad...
Ahora, el quinteto formado por Ally, Normani, Dinah, Lauren y Camila (¡mi favorita! ¡Es guapísima, divertida, súper mona y la que mejor canta! ¡Y ES DE MI EDAD!), bajo el paraguas de la discográfica de Simon Cowell (la misma que lleva a One Direction), se enfrenta a una prueba mucha más dura: conseguir asentarse y forjarse un nombre en la industria. ¿Conseguirán hacerlo al igual que la banda británica-irlandesa? Echémosle primero un vistazo al disco para ver si tienen posibilidades.
Como ya os he dicho, la promoción del disco comenzó con "Bo$$", una oda al feminismo con la que consiguieron ganarse unos cuantos adeptos (yo incluido) y producir el suficiente ruido para darnos cuenta de que estábamos ante algo grande. A esta le prosiguió "Sledgehammer", una canción escrita por su amiguísima Meghan Trainor, que es bastante más pop y que ha conseguido mejores posiciones que su antecesora -#43 y #40, respectivamente, aunque ambas han conseguido ser certificadas con el disco de oro-, sin embargo no ha llegado a explotar comercialmente todo lo que debería (reconozco que a mí al principio no me hizo mucha gracia, pero con las escuchas y el vídeo gana muchísimo).
Escuchando Reflection es cuando uno se da cuenta de que se encuentra ante un buen debut con bastante temazo y sobretodo muy bailable, aunque se huelen a kilométros cuales van a ser singles y cuales son puro relleno (porque algo hay en este disco). Los nominados a ser sencillos son 3, y con una buena promoción y algo de aceptación por parte del público podrían convertirse en unos auténticos éxitos.
El primero es el que le da el título al disco: "Reflection" es un himno al amor propio después de dejarlo con alguien que no merecía la pena (esos toques hip-hop son irresistibles y el puntillo narcisista también es lo más). Le prosigue "Like Mariah", un tributo a la única e inigualable Mariah Carey en el que se samplea su hit "Always Be My Baby" y que referencia varias veces a su también éxito "Touch My Body" (siendo ambos dos los 18 #1s de la cantante).
Pero la verdadera estrella del disco es "Worth It", un pseudo-"Problem"/"Talk Dirty" (pero con toques más arábigos) que, si consiguen hacerle un buen vídeo con una coreografía currada, puede ser perfectamente la canción del verano. Tiene la palabra "éxito" escrita en toda su producción, ya que está a cargo de StarGate, productor de la mayoría de singles de Rihanna, "Black Widow", "Come & Get It Me" y otros cuarenta top 10.
También cuenta con otros buenos temas, como la fiestera "This Is How We Roll", la ochentera "Going Nowhere", la acapella "We Know" y el tributo a Madonna, Rihanna, Shakira, Beyoncé y a la mujeres en general: "Brave Honest Beautiful", que cuenta con un rap muy acertado de mano de Meghan Trainor y un sample de "Bootylicious". ¿Qué más queréis?
Sin embargo, si le quitas estas canciones, el álbum se deshincha mucho y peca de genérico: a "Them Girls Be Like" le falta chicha, "Body Rock" tiene un dance un poco desfasado y "Suga Mama" y "Everlasting Love" son aburrídisimas.
En mi opinión, Fifth Harmony es un grupo de mujeres jóvenes, guapas, con talento y con muchas ganas de comerse el mundo, pero les falta un pequeño empujocito que solo pueden conseguir con más fans y definiendo un estilo propio. Yo apuesto por ellas a que su segundo álbum arreglará los fallos del primero; mientras tanto, contamos con un debut correcto y que muestra un buen reflejo del pop contemporáneo.
¿Creéis que lo conseguirán? ¿Cuál es vuestra Fifth Harmony favorita?
Si algo está dejando claro Imagine Dragons es que su consolidación en la industria va a ser mucho menos pop que su álbum debut. Smoke + Mirrors -su segundo trabajo- saldrá el 17 de febrero, y de los singles extraídos del mismo no habían conseguido ni un solo éxito... hasta ahora.
A la tercera va a la vencida, o al menos eso es lo que dicen. Después de llevarse dos batacazos con los primeros singles de esta nueva era, anoche editaron un tercer sencillo al que le ha faltado tiempo para topar las listas americanas (¡en menos de 3 horas destronó al inamovible "Uptown Funk""). Puede que haya sido por su producción retro con tintes electrónicas ó por su letra -con la que más de uno se sentirá identificado-, pero parece ser que este "Shots" va a ser la base comercial en la que se va a asentar el segundo disco de la banda de Las Vegas.
Creo que puede ser más bien por la letra, ya que es bastante sentimental: trata sobre un hombre que destruye todo lo que ama sin quererlo, y que lamenta profundamente haber herido a sus seres queridos (algo que sigue la línea personal que empezaron con "I Bet My Life").
Aunque personalmente, si me dais a elegir, prefiero "Gold" -su anterior sencillo. Tanto por mostrar la otra cara de la moneda de la fama (y sobre cómo el éxito hace que tu vida se llene interesados y falsos) como por su sonido de witch-rock. Y el vídeo también me ha ganado: ¡el slow-motion coordinado es chulísimo!
Parece ser que este Smoke + Mirrors va a ser el trabajo más personal de la banda capitaneada por Dan Reynolds. Puede que estos algos temas sean algo diferentes a los que nos tienen acostumbrados, pero prefiero que arriesguen a que sacan un "Radioactive 2.0" o algo por el estilo.
Poco me queda por decir de Charli XCX; si ya os la presenté como artista el diciembre pasado, hoy me toca hablar de su segundo disco Sucker: al cual ella define como una reivindicación del girl power y una búsqueda por recuperar el pop-punk al mainstream.
En general, es un disco de canciones cortas, divertidas y enérgicas, en las que toca varios palos pero siempre dentro de una mezcla de géneros coherentes. Para empezar, el disco se abre con una declaración de intenciones: "Sucker", una canción muy desenfadada cuyo estribillo te da ganas de ponerte unos auriculares con el volumen al máximo y gritar "FUCK YOU, SUCKER!" a pleno pulmón mientras le dedicas una peineta a tu peor enemigo.
Sin embargo no desata su rebeldía del todo hasta que llegamos a "Breaking Up", en donde pone a su ex a parir con unos filtros de voz que la hacen irresistible; la cual convierte en una divertida carisma cuando escuchamos la maravillosa "Break The Rules", muy dance pero siempre dentro de los límites del punk. Esta diversión la desarrolla en "Doing It" (recientemente remezclada con Rita Ora), uno de los temas más pegajosos del álbum; que no el mejor, ya que ese título lo ostenta "Famous", el corte más pop del disco que trata sobre colarse en una fiesta y fingir ser famoso, cuyo estribillo y puente reclaman a gritos ser single.
Aunque para himnos tenemos "London Queen", en donde expresa la euforia de llegar a EE.UU. y sus ganas de comerse el mundo. En cambio, con "Body of my Own" reivindica su derecho a masturbase, ya que su ex -el mismo al que le dedicó "Breaking Up"- no le ofrecía el suficiente placer que su cuerpo necesitaba, aunque sin duda lo más atractivo de la canción es su producción.
Pero no todo es diversión y rebeldía en Sucker, ya que la intérprete británica también da cabida a composiciones sentimentales; como en la romántica "Boom Clap", que a pesar de desentonar un poco entre tanta guitarra consigue postularse como una de las guindas del álbum. En este línea también encontramos temas como "Die Tonight", la sesentera "Need Ur Luv" (todo un homenaje a los grupos femeninos de esta época) y "Caught In The Middle", una de mis favoritas por la facilidad con la que se te clava su estribillo.
Sucker es líneas generales un muy buen álbum, de fácil escucha y melodías pegadizas; con el que Charli ha conseguido bastante adeptos a su música (entre los que se incluye un servidor). Solo le falta un empujón para covertirse en una artista de masas, ya que -como ya os dije- nos encontramos ante el próximo gran suceso del pop.
La industria musical se encuentra en un momento en el que "o eres cansina, o te olvidan", que se traduce en que debes tener al menos un éxito cada año para mantenerte relevante en la industria. Esta, llamémosle teoría, comenzó con Rihanna, que mediante la edición de un álbum por año ha conseguido ser la artista que más singles digitales ha vendido, la que más visitas recibe con sus vídeos y la que más números uno ha conseguido durante esta década, con un total de 13, y acercándose poco a poco al récord que ostenta la que más tiene de toda la historia: Mariah Carey con 18.
Esto ha influenciado mucho a las nuevas generaciones de artistas, ya que se ha confirmado que tanto Iggy Azalea como Ariana Grande, Demi Lovato y Charli XCX estrenarán nueva música en 2015, cuando llevan lanzado temas y álbumes sin parar desde 2013.
Pero también ha afectado a las no tan nuevas, como Nicki Minaj: ya en 2012 todos vimos el desastre de promoción que tuvieron tanto "Roman Reloaded" como "The Re-Up": decenas de vídeos de unos, cuando todavía estaban en la radio otros. Total, un caos que desembocó a que todos debutarán en las listas pero no lograran mantenerse (a excepción de "Starships", que se postuló como el mayor y único hit de esas dos eras). A lo que me refiero con esto es que estas artistas trabajan muy duro, pero a veces lo intentan demasiado y no consiguen que despegue su música como es debido por la velocidad a la que se promociona.
Ahora, una vez lanzado el tercer álbum de estudio de Nicki (The Pinkprint), podríamos esperar que la rapera trinitense hubiese aprendido de sus errores... Nada más lejos de la realidad: parece ser que no.
Esta era comenzó con la relativamente exitosa "Pills N Potions": bien promocionada con sus actuaciones, su -aunque algo cutre- vídeo y una certificación de platino. Después llegó el viralísimo hit "Anaconda", que junto con "Bang Bang" es la base que sostiene las ventas de este álbum. A partir de aquí empieza un poco el despropósito promocional o saturación de Nicki: varias colaboraciones de poco éxito y lanzamiento de singles sin ton ni son (que solo le faltan los vídeos de cada uno y se volvería a repetir la historia de "Roman Reloaded").
"Only", segundo single del disco, ya ha sido abortado, puesto que se está barajando entre "The Night Is Still Young" y "Feelin' Myself" con Beyoncé como cuarto single. Sí, cuarto, porque entre medias tenemos la maravillosa "Bed of Lies" que fue más promocionada que "Only" pero que ha tenido mucho menos repercusión que esta ("Only" ha alcanzado un pico de #12, mientras que "Bed" pulula por el fondo del top 100).
"Only" es un buen tema urban que podría dar más de sí, pero entiendo su cancelación ya que no puedes juntar en un escenario a Drake y a Chris Brown sin que se tiren botellas a la cabeza, por lo que promocionarlo en actuaciones en directo queda descartado, perdiendo así un factor importante para que una canción sea conocida.
Espero que esta era no acabe como las anteriores, ya que esta es más seria y tiene bastantes temazos que no se merecen ser opacados por la velocidad de promoción de la que antes os he hablado. Haciéndoos una review del álbum, os recomiendo que escuchéis "Get On Your Knees" con Ariana Grande, que si bien es una cara B de "Dark Horse", tiene madera de hit (aunque ese estribillo progresivo marca Katy Perry está empezando a cansar); la maravillosamente oscura "Want Some More", la exótica "Trini Dem Girls"; el tema con Beyoncé (en el que se rapea sobre el éxito de su bomba digital BEYONCÉ) y la balada en la que participa Skylar Grey, que me parece preciosa e intima.
Pero no es todo rap chungo en este álbum: Nicki repite la fórmula de su anterior disco de intentar ser lo que no es con la excesivamente dramática "Grand Piano", que aunque personalmente me encanta, confunde un poco la dirección de la rapera de "Moment 4 Live", ya que se pone a cantar cual cantante de R&B. Pero se lo podemos perdonar ya que va acorde con el álbum y las sentimentales "The Crying Game", "I Lied" y la mejor intro de toda sU discografía: "All Things Go" en la que abre su corazón rapeando sobre su aborto adolescente para conseguir así abrir el disco y suscitar interés por el mismo.
Está claro que se ha marcado un pedazo de álbum, uno que ha dejado su huella en el mundo del hip-hop por su calidad, y que destaca sobretodo por su cohesión y por ser el más sincero de toda su carrera (y dejando de lado la incoherencia y el barrutillo de géneros de su anterior era), pero la pregunta es: ¿tendrá este álbum otro top 10 aparte de "Anaconda"? Si sigue con esta desesperante forma de promocionar os aseguro que no.
Actualmente me encuentro en período de exámenes por lo que no os extrañéis si publico menos entradas. Por lo que os hablaré de manera rápida y clara del debut de Tove Lo (la cantante de "Stay High").
Su disco "Queen of the Clouds" es uno de los mejores -y pocos- discos pop del año, por lo que si sabe cómo promocionarlo bien, podríamos estar la próxima gran estrella sueca del pop. Este se encuentra dividido en 3 partes bien diferenciadas: LOVE, SEX y PAIN, abiertas por sus respectivos interludios. Es cuanto menos interesante.
Y si me preguntáis cuales son las canciones a las que deberíais dedicarle un par de escuchas os diría que el álbum funciona bastante bien en su conjunto, pero destaco sobretodo "Talking Body", "Moments", "Thousand Miles", "A Thousand Miles", "Not On Drugs" y mi favorita de todas: la maravillosamente oscura "The Way That I Am", una balada dubstep que trata sobre la búsqueda del amor y la aceptación del amado. Es una joya y se merece cierto reconocimiento.
Por lo que si creéis que Tove Lo solo tiene una canción buena, estáis muy equivocados. Hay más mundo fuera de "Habits", uno que está por encima de las nubes y que ya tiene reina.
Como bien es sabido, el segundo álbum es probablemente el más determinante en la carrera de un artista (aunque sería mas correcto decir que el álbum posterior al boom exitoso es el mas importante), ya que posiciona a su autor.
Ariana ha tenido su boom este año con sus dos monstruosos hits "Problem" y "Break Free", y con su colaboración a tres bandas en "Bang Bang". Todas top 10 y con abundantes ventas y certificaciones -e incluso algún que otro récord-, por lo cual se esperaba un disco a la altura (comercialmente hablando). ¿Resultado? Un acertado debut en el #1 de la lista de álbumes, pero sin romper la barrera de las 200.000 copias...
¿Se considera esto un flop? Teniendo en cuenta cómo está el mercado y que con las plataformas de música en streaming apenas hay ventas físicas y/o digitales de álbumes (a no ser que traigan bajo del brazo contratos exclusivos con iTunes, ¿verdad BEYONCÉ?), no.
Pero aquí no vamos a juzgar sus ventas, sino la calidad del mismo. El año pasado nos presentó un disco que seguía la línea del R&B clásico y que contaba con muchas baladas con una notable calidad. ¿Logrará superarse a sí misma? Veámoslo.
El disco podría dividirse en dos partes: la que pretende ser comercial y la que pretende sacar partido a su voz y consolidarse como la nueva Mariah. Solo hace falta ver la lista de productores para darse cuenta de ello.
Presentados por la exitosa "Problem" (uno de los mayores hits del año e impositora oficial de la moda de las trompetas en el pop) y la pegadiza "Break Free" (pese a quien le pese, los temas de EDM con grandes voces como Christina Aguilera o la propia Ariana, siempre que estén bien producidos, nunca entran mal), nos encontramos con la primera mitad del disco. En ella vemos temas con productores de primera línea como a David Guetta en "One Last Time" y al vocalista de OneRepublic en "Why Try". Personalmente me gustan ambos, pero no cumplen su propósito de sonar a single de platino.
Pero por otro lado tenemos a los que sí suenan a single y a temazo al mismo tiempo: "Love Me Harder", que tiene todas las papeletas para ser el siguiente sencillo y es lo mejor de este disco; y "Hands On Me". La primera es... Atemporal, adictiva, perfecta... Y todo el mérito de ello es de The Weeknd, el colaborador. Transmite un sonido tan diferente y novedoso que como se haga famoso este tema, será llevado a todos lados. Os lo aseguro.
Y por otro lado tenemos "Hands On Me", la que debería ser el single que cerrara esta etapa. Es el "Can't Be Tamed"/"Dirrty"/"Slave 4 U" de su carrera. Con un buen videoclip y promoción podría cerrar esta era con un polémico final. Pero todo depende de ella y su discografía. Independientemente de todo, es mi segunda favorita.
Y con ello llegamos a la segunda parte de este trabajo, que cuenta con más R&B y donde se encuentran las baladas. Se abre con "Best Mistake": insoportable para algunos, emotiva para otros. Yo la veo bastante sincera, sobretodo teniendo en cuenta que es la única canción compuesta por ella, y que colabora su rumoreado novio Big Sean. Una de las que más he escuchado este verano.
Y después tenemos dos cortes R&B: uno con un toque oriental "Be My Baby" y uno que samplea un sample, "Break Your Heart Right Back"; y dos baladas para cerrar: "Just A Little Bit Of My Heart " y "My Everthing". Y de todas estas solo me llama la atención la segunda, por lo pegadiza que es y por el mensaje que transmite. El resto es un poquito de relleno.
Así que podríamos darle un notable a este disco, al que yo calificaría como la evolución natural de una estrella del pop: nuevos estilos, pero sin despuntar mucho de su esencia. Y si no queréis escucharlo entero, os dejo con los temas que verdaderamente merecen la pena: los singles que ya habréis escuchado, "Hands On Me", "Break Your Heart Right Back", " Best Mistake " y "Love Me Harder".
La batalla contra el olvido y la alargada sombra del éxito de un álbum debut: algo a lo que TODOS los artistas provenientes de una exitosa y fructífera era debutante han tenido que enfretarse para intentar mantener su carrera a flote, con más (Lady Gaga, Katy Perry) o menos éxito (Jessie J, Kesha). Esta vez la que se encuentra en la esquina azul del ring de la fama es Lana Del Rey, la cual se enfrenta a un primer álbum con más de cinco millones de ventas cosechadas por todo el mundo y una calidad inimitable.
¿Ha logrado igualar o superar la calidad de Born To Die con Ultraviolence? La respuesta es: no. ¿Por qué? Porque son dos álbumes completamente distintos y no se pueden meter en el mismo saco. Mientras que BTD es un disco más elegante y "clásico", Ultraviolence tiene más influencias en el rock, con un aire más sucio (algunas canciones no se han grabado en estudios profesionales, sino en garajes y otros lugares) y aún más oscuro y pesimista que el anterior -propias declaraciones de Lana al admitir que le gustaría estar muerta.
Ultraviolence es la evolución natural de la carrera de Lizzy Grant, en la que muestra una nueva faceta suya, de la cual pudimos ver un poco en aquel corto suyo llamado "Trópico". Born To Die se definiría como "orquestal". Ultraviolence como "rock sucio", término completamente corroborable en su primer single "West Coast", con su delicioso guitarreo y su erótica letra y voz; y en el segundo -"Shades Of Cool"- en el que la tristeza y ese mismo sonido cobran protagonismo. "Brooklyn Baby", la más popera del disco, también tiene ese halo rockero fresco que emanan estas dos anteriores (precisamente por ello, Lana quería convertirla en un dueto con Lou Reed, pero este falleció JUSTO el día que iba a grabarlo... Así que...)
Precisamente la tristeza antes mencionada es otro gran concepto del álbum y la propia inspiración del mismo (ya que podemos encontrarla en el 90% del trabajo), pero sobretodo en "Pretty When You Cry" con su voz rota y esos acordes depresivos, "The Other Woman" con sus celos justificados -mención aparte a esa distorsión a lo años 50 que le da un perfecto toque añejo-, y en "Sad Girl" donde pone la guinda admitiendo que es una chica triste
También hay espacio para la polémica en el disco, ya que es está la que más vende. Primero la encontramos en "Fucked My Way Up To The Top", una declaración de intenciones hacia Lorde (quien fue la que atacó primero); después en "Florida Kilos" con esa melodía a lo coro de la patata cuando se trata de un tema sobre el tráfico de drogas; y sobretodo en el tema que le da el título al disco y el revuelo que causó con su aceptación al maltrato a la mujer.
Y una vez despachado el disco, dejo paso para hablaros de mis favoritas del mismo: "Flipside", un tema oscuro, con gancho y una intro de rasgueo de guitarra que es porno para mis oídos. La canción que balbucea "Are you gonna hurt me now? / Are you gonna hurt me later?" es de las mejores del álbum y la que representa en su totalidad el significado y el sonido del álbum. Por otro lado, mis otras dos favoritas tienen ese derecho por sonar a la era anterior: la ambiciosa "Money Power Glory" me resulta agradablemente familiar, pero la que me tiene completamente calado es "Old Money" porque es LA BALADA del disco. Cada álbum de Lana tiene una exquisitamente orquestada (Lucky Ones, American, Young & Beatiful) y es en donde su voz mejor se maneja. El tema está a la altura, ¡y me encanta!
Así que no, Lana no ha superado su propia marca, pero ha logrado evolucionar de forma positiva y se ha consolidado como artista. Eso sí, artista de discos, ya que este funciona mejor en conjunto (es el primer disco de este año que me gusta AL COMPLETO desde el "head or heart" de Christina Perri) y dudo mucho que logre algún hit en forma de single -a no ser que algún DJ le haga un buen remix y se vuelva viral.
Ahora nos toca esperar una buena colección de vídeos que promocionen de forma justa este discazo.
Con este título tan largo y unas ventas que decir que han sido escasas es quedarse corto, Mariah nos presenta un proyecto de continuo flop que ha sido recurrentemente alargado desde 2012 con ese "Triumphant (Get 'Em)", con la excepción de un único hit platino -"#Beautiful"-
... conseguido hace ya un año (pero más bien gracias a su colaborador -Miguel- el cual estaba en auge y fue seleccionado en el momento justo).
Y es que la pretenciosidad de Mariah unida a su edad la han convertido en una artista que ha pasado de ser una de las que más #1s ha amasado en USA a apenas pasar de las 100.000 copias con su álbum. Pero eso no quita que sea una de las mejores voces del panorama pop. Jamás.
"Me. I Am Mariah..." es un álbum interesante y regular, pero con un R&B poco evolutivo que puede rozar la monotonía. Pero lejos de esa monotonía encontramos temas que rompen con esa rutina de gorgoritos y bases planas. Uno de ellos es "You Don't Know What To Do", acertadamente anunciada como próximo single. Tiene un aire noventero muy... "divino", que unido a su producción pop de violines y arpas la consolidan como una posible salida de este bucle de fracaso en el que Mariah se ha inmerso.
Más moderna es "Thristy", con una producción que recuerda a "Niggas In Paris" (mismo productor, Hit-Boy) que nos acerca a una faceta hip-hop que haría que Carey triunfase ahora si tuviese 20 años menos. Es mucho temazo para alguien que ahora mismo goza de tan poco éxito. Lástima que muy poca gente lo vaya a escuchar.
Luego tenemos la armónica de "Make It Look Good" que no puedo sacarme de la cabeza; y el dance retro de "Meteorite" que tampoco está mal. Pero la cosa está en que, ¿qué es un disco de La Madre de los Lambs sin baladas? Pues tranquilos, que de eso hay aquí un rato. De entre ellas sólo puedo resaltar "One More Try" y su órgano, y "Heavenly" y sus coros de góspel y agudos imposibles (ambas son las canciones más largas del disco, de más 5 minutos de duración cada una). Pero a otro nivel está "The Art of Letting Go", un BALADÓN que ha sido abandonado a bonus track de la edición deluxe. Imperdonable.
Finalmente tenemos EL FLOP: "You're Mine". A mi gusto, normalita tirando a buena, pero aún así no se merecía haberse salido del top 1000 de iTunes una semana después de su estreno. Y es que el disco corre la misma suerte, ya que de las 17 canciones que lo componen, apenas he nombrado 8 que merezcan la pena... Menos de la mitad.
Mariah, a veces menos es más. Y este disco tiene demasiado relleno y R&B pasado de rosca, que estaría bien para las generaciones pasadas, pero que a la mía no interesa para nada. Un error fatal y que ha hecho que sus ventas se vuelvan tan elusivas como su título.